Escribirme, describirme, gustos y miedos, opiniones, un autorretrato. Bueno, así de botepronto pienso que me encanta devorar toronjas en días calurosos, aunque me molesta como escurre el jugo a la hora de pelarlas. No pasa lo mismo con las naranjas o las mandarinas, que saben retener los líquidos hasta que uno los succiona, la bronca es que la toronja refresca más y los gajos son más grandes y cada que los masticas, decenas de capsulitas rojas explotan en tu boca. Hasta se me hizo agua la susodicha. Tengo sentimientos encontrados con respecto a las glándulas salivales y sus reacciones a la salsa Valentina, la Botanera o el Tajín.
No entiendo como los doctores de las películas que van pasando por ahí determinan si alguien murió o no, nada más poniéndo los dedos índice y medio sobre las venas de la muñeca. Yo nunca he podido sentir así sentir mi pulso.
Me gusta la Vaca Cinéfila de Liniers, porque dice que en las películas: los nazis siempre están bien peinados y los zombies no, las balas pueden esquivarse, y que cuando alguien tiene una pesadilla, se despierta sentándose de golpe... aunque eso casi nunca pasa.
Leí el 10 años con Mafalda, y el Toda Mafalda y aunque ya me sé todos los chistes, no puedo dejar de leerlos cada que busco algo en el librero. Quiero que algún día me regalen otro libro de Quino.
Me enoja no saber dibujar y que por eso se me vayan las ideas.
Me gusta leer a mis amigos que les gusta escribir, porque sus párrafos dicen más que sus habladas. Practico la corrección de gramáticas, ortografías y tipografías ajenas, pero solo como aficionado.
Me gusta la palabra Trick porque puedo escribirla de muchas maneras en paredes, postes, bardas, puertas y barandales. A veces me da también por escribir el nombre Simón Rodriguez, Tupac Amaru, o la palabra Sonámbulo, con la esperanza que alguien las lea y despierten su curiosidad.
Sleepwalk es mi canción favorita. Generalmente duermo cuando alcanzo lugar en los camiones. Siempre olvido lo que iba a buscar cuando abro internet, tal vez por eso la tarea nunca había sido un obstáculo hasta que entré a la universidad.
Me gustaba ir a la escuela primaria. Dragon Ball es mucho mejor que Sailor Moon. Me gustaba coleccionar tazos y estampas, y continuamente palpar mi bolsillo derecho para asegurarme que seguían ahí. Me gustaba columpiarme y brincar hasta donde el impulso del columpio me llevara.
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