jueves, 20 de diciembre de 2012

Reseña concierto Roger Waters: The Wall - México 2012

Aquí el texto íntegro, mi reseña del concierto de Roger Waters en el Foro Sol, tal como se publicó en dondeir.com más temprano este año. Es uno de los primeros trabajos que me latió, si no totalmente, sí podría decir que un 80%. Ahora, claro, le cambiaría un chingo de cosas, pero aquí lo dejo, just para recordar.


“El miedo construye muros”: The Wall en vivo
 
I
Condiciones climáticas perfectas: aunque ya es de noche y se está al aire libre, los abrigos resultan opcionales. Al Foro Sol llega de todo: niños, ancianos, adolescentes flacos con pinta de metaleros, hasta el oficinista que se va quedando calvo; todos con el mismo entusiasmo y ansiedad por atestiguar el show de The Wall en vivo.
Un espectacular escenario recorre de un costado a otro la pista del Foro Sol y la gente ya comienza a sacar las primeras fotografías con sus celulares. En un segundo, la luces se apagan y la gente grita mientras se oye un fragmento de la película Spartacus (“I'm Spartacus... I'm Spartacus...I am Spartacus”). Un mar de manos sujetando minúsculas pantallas luminosas se levanta para documentar el inicio del show.
Tras este preámbulo, la atronadora pirotecnia roja ilumina el cielo y por fin Roger Waters aparece en el escenario. Lo recorre de punta a punta para saludar al público mientras “In the Flesh” hace temblar a todos los presentes; el tema culmina con un avión atravesando todo el Foro desde lo alto de las gradas para explotar justo a un costado del escenario.
La cosa es continua, y después de este primer bocado ahora suena “The Thin Ice”, canción durante la que se proyectan en el muro fotos y nombres de activistas, soldados caídos y víctimas de guerra. Y entre estos rostros aparece el de Juan Francisco Sicilia joven mexicano hijo del poeta Javier Sicilia y muerto el 28 de marzo del año pasado. El gesto de solidaridad de Waters le gana la primera de muchas ovaciones conmovidas de parte del público.
La tranquilidad de la canción anterior se rompe con “Another Brick In The Wall” partes 1 y 2. Unos quince niños integrantes de los proyectos Marabunta y Barrio Activo se suben al escenario para corear la canción con Waters y 'atacar' al gigantesco títere del profesor.
Al terminar, Roger se dirige al público por primera vez para agradecerles y dedicarles la presentación de hoy.
“Quiero dedicar este concierto a todos los niños que no están con nosotros, a todos los que siguen perdidos, a todos los que han desaparecido por esta llamada 'Guerra de Narcos' y a todas las mujeres y niños de Juárez. Nos unimos a la pena de su ausencia... ¿Dónde están?, ¿dónde estaba nuestro amor entonces?, ¿dónde está nuestro amor ahora?” pregunta el músico.
Los gráficos preparados son simplemente geniales: la propaganda con el símbolo de los martillos tachonada con graffitis que rezan “El miedo construye muros”, “¡No necesitamos que nos controlen el pensamiento!” y “¿Debo confiar en el gobierno?”.
Las animaciones son igualmente hipnotizantes y certeras: con “Goodbye Blue Sky” aviones de guerra dejan caer simbolismos de las principales religiones del mundo y empresas transnacionales como bombas.
Llega el set del amor y el desencanto: “Young Lust”, “One Of My Turns” y “Don't Leave Me Now” suenan mientras el muro que poco a poco se había ido construyendo durante el transcurso del concierto por fin queda completo, dejando solo a Waters frente al público mientras aparece otro títere monstruoso con forma de mujer, piel verde, cabello rojo y labios de color neón. El muro chorrea luces verdes y amarillas.
El contraste entre “Another Brick In The Wall 3” y “Goodbye Cruel World” ponen fin a la primer parte del show, mientas en el intermedio se proyectan más fotos de familiares y seres queridos muertos durante las guerras.

II
“Hey You” abre de nuevo las actividades mientras la banda y Waters tocan detrás del muro sellado e impenetrable; “Nobody Home” muestra por fin al músico cantando desde un pequeño hueco cuadrado en el muro que se cierra al terminar.
“Vera” y “Bring The Boys Back Home” entrañan reclamos ilustrados con imágenes de miradas de niños en zonas de conflictos bélicos. Se proyectan palabras de Dwight Eisenhower: “toda arma y misil que es disparado significa, a fin de cuentas, un robo para todos aquellos que tienen hambre y no han sido alimentados y para todos aquellos quienes tienen frío y no han sido vestidos”.
Así llega el momento de “Comfortably Numb” cuyo solo de guitarra maratónico es animado por la imagen de los ladrillos cayendo y abriendo paso a un amanecer psicodélico que a sin duda pone a volar a todo el público.
“The Show Must Go On”, “In The flesh” y “Run Like Hell” devuelven a la gente a la realidad: un puerco negro con inscripciones sobrevuela el foro mientras las proyecciones aconsejan a los presentes: “es mejor que corran”. Waters en su papel de dictador toma una metralleta y dispara contra el público.
“Waiting For The Worms” con todo y su emblemática marcha de los martillos es recibida con chispazos de encendedores de parte del público en todo el Foro al ritmo que marca la batería. Con “Stop” se detienen luces y proyecciones mientras una luz roja señala a un títere en lo alto del muro.
El títere cae para dar pie a “The Trial” donde se proyecta el fragmento animado original de Gerald Scarface en la película The Wall de 1982.
Al final, por fin sucede: el muro cae y entre escombros aparece la banda completa para interpretar “Outside The Wall” la última canción que cierra esta noche inolvidable y deja clara la vigencia que todavía tiene esta obra maestra del rock.

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