domingo, 29 de abril de 2012

Un niño es una razón para celebrar


Uno de los recuerdos más nítidos que tengo de cierto periodo de la infancia es el de Luis Pescetti cantando durante una especie de festival que Bizbirije hacía con motivo de su aniversario.
     Recuerdo perfectamente la canción que Luis interpretaba en ese momento: Tongo Tongo; eso sí, no recuerdo el baile porque preferí memorizar la letra (que tampoco es muy larga) y a la fecha me sirve para tarearla o bien para contrarrestar los estúpidos jingles publicitarios y los jingles disfrazados de canciones pop.
      Paréntesis: Les recomiendo tener siempre una canción así, alguna que les guste mucho pero debe ser sencilla y corta, pues no creo que siempre se puedan acordar de la rola completa y les frustrará tararear solamente el coro. Claro, pueden usar la de Tongo Tongo.Cierra Paréntesis.
    Luis aparecía cotidianamente en Bizbirije aunque ninguna ocasión la recuerdo tanto como la que relaté antes y eso me pesa un poco. Años después volví a saber de él aunque creo que, lamentablemente, he olvidado como lo reencontré.
      Y digo que lo reencontré porque, aunque me sabía la canción de Tongo Tongo, nunca hurgué en el resto de su obra; no sabía, por ejemplo, que también escribe libros, actúa, es locutor de radio y que hasta dio una TED talk. Harán unos dos años que comencé a buscar y saber todo esto de él; tanto, que comencé a buscar sus libros, a ver todos los videos que pude, a descargar y escuchar sus discos y a clavarme en todo lo relacionado con él.
      Escuché Música para el bolsillo y Bocasucia y me ahí me enteré que también cuenta chistes, luego me metí a su página de Internet y pude bajar páginas escaneadas de su libro Ámame eternamente, y vamos viendo, donde leí consejos bastante útiles para cuando uno se enamora. Después, algo inseguro, me fui a uno de sus conciertos en el Cenart.
      Luis se presenta cada año en los festejos del Día del Niño organizados por Conaculta, y cada año sus fans atiborran las áreas verdes del lugar. Hay gente de mi generación que lo conocieron como yo, los papás de ésa generación que criaron a sus hijos con ayuda de Luis, adultos jóvenes que crecieron con Luis y que ya llevan a sus hijos a verlo.
    En estos toquines es divertido ver que a veces los jefes y los adolescentes-jóvenes pierden la pena y la pose al menos por una hora para hacerle caso a todo lo que indica el rubio cantante: saben que cuando Luis en medio de una canción dice “a ver esas palmas” no está indicando que aplaudas, sino que levantes las manos y le muestres tus palmas. Se saben también la coreografía de Palo bonito (cosa nada fácil, eh) y hasta disfrutan ya la canción de la Tortuguita, una que Luis canta cuando decide que la gente está disfrutando demasiado del show.
      Y aunque ya se saben mucho de lo que va a suceder en el concierto (e incluso, lo esperan), Luis es un excepcional improvisador que saca un chiste de lo que sea: que si el público no está cantando “No se oye, súbele al volumen del público Beto”, que si el público está cantando demasiado “Ahora voy a cantar una canción yo solo, es mi show, ¿ustedes pagaron por ver? No, yo pagué por cantar”.
      La primera vez que lo vi, esperé junto con otros varios fans para tomarme la foto y saludarlo. En aquél momento, intentaba convencerme de que mis motivaciones debían ser puramente periodísticas pues ese día tuve que escribir una nota de color del Día del Niño, pero cuando tocó mi turno me valió madre y pedí foto y abrazo.
     Eso sí, a huevo que le hice un par de preguntas para mi nota, de las que ahorita me acuedo solo una:

-¿Y por qué festejar a los niños, por qué es importante el Día del Niño?
-Un niño es una razón para celebrar. Un niño llega al mundo dice “miren, soy yo, estoy aquí, sean felices y celebren”. Por eso hay que festejarlos y por eso yo les canto.



2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Muy humana :) Me sentí como niña de nuevo :)
    Creo que a veces olvidamos cómo se siente ser niños, disfrutar de los pequeños detalles, las pequeñas cosas, las canciones simples que nos hacían felices.
    Bravo por tu entrada. :D

    ResponderEliminar

Seguidores